Suiza golpea y elimina a Serbia

El conjunto de Yakin sentencia a los balcánicos tras una exhibición ofensiva de ambos equipos

Dic 2, 2022 | 0 Comentarios

Después de 45 minutos de vértigo, Suiza consiguió la segunda plaza del grupo, pese a la derrota de Brasil, y descabalgó a Serbia, que durante algunos minutos soñó con estar en los octavos de final. La esperanza se truncó nada más comenzar la segunda parte, así que los balcánicos regresan a casa tras una nueva derrota.

Serbia y Suiza decidieron hacerle un homenaje al fútbol de ataque, le plantaron cara a la especulación y optaron por sobrevivir o morir, pero con las botas puestas. Desde el minuto uno, desde los primeros veinte segundos, cuando los suizos se plantaron ante Milinkovic, el portero de Ourense —no confundir con su hermano, que es de Lleida y también estaba en el campo—, y crearon dos ocasiones consecutivas.

Cada zarpazo de una selección lo replicaba la otra sin solución de continuidad, incansables los atacantes de ambos bandos. Serbia contestó al susto inicial con un disparo de Zivkovic al palo desde fuera del área. Era el festival del remate, en el que todos se ponían a la cola para participar. Contribuía, claro, la relajación defensiva en las dos áreas. No se puede pedir todo, aunque a Suiza le valiera, en principio, con un empate y podía tener más tentaciones de parapetarse y aguantar.

Pero se mojaron los dos equipos, aunque no lloviera en el desierto. Abrió la cuenta Suiza, a los 20 minutos. Shaqiri se perfiló para rematar con acierto una asistencia de Sow, que había recibido el balón de Ricardo Rodríguez, después de la carrera del lateral, que encontró pasillo sin nadie que le pidiera el pasaporte para cruzar la frontera.

Pero Serbia tenía respuestas, sobre todo en boca de Tadic, que robó dos balones en medio campo para darle la vuelta al resultado. En el primero, seis minutos después del gol suizo, tuvo tiempo para levantar el periscopio, observar la posición de Mitrovic y ponerle la pelota en el momento y el lugar oportuno para el cabezazo. Otro despiste suizo lo volvió a aprovechar Tadic para robar, poner el balón y mirar de cerca el excelso movimiento de Vlahovic para, rectificando la carrera, disparar cruzado y marcar.

Con ese gol era Serbia la que tenía billete para la segunda fase, aunque el partido daba síntomas de que hacer quinielas sobre el desenlace era muy arriesgado. Lo ratificó el empate de Suiza, cuando el cuarto árbitro trasteaba con el tablero para anotar los minutos de descuento. Una acción por la derecha, con la defensa serbia en la luna de Valencia, la selló Embolo rematando desde cerca el envío de Shaqiri. Otra vez llamaba el delegado suizo a su hotel para mantener las reservas.

El comienzo del segundo parcial envió señales de que ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a cambiar su forma de ver el partido, pero la tendencia invitaba a creer que, en el intercambio de golpes, Serbia tenía más papeletas para preocuparse por su flojera defensiva. Lo certificó enseguida Suiza. Shaqiri tocó al área, Vargas prolongó de espuela y Freuler coronó la jugada empujando la pelota a la red.

Fue entonces cuando Murat Yakin decidió parar. El seleccionador suizo le puso un poco más de acero a su retaguardia, se acomodó atrás y evitó sorpresas. Serbia necesitaba dos goles, pero, sin la chispa de la primera parte, no inquietó apenas a los helvéticos. Se dejaron ir los dos equipos, el partido languideció, alterado solo por algunas escaramuzas y una multitudinaria tángana, y Suiza se clasificó para octavos. Serbia no consigue atravesar la barrera de la fase de grupos.

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