Alejandro Zelaya: «Conflicto ruso-ucraniano y la falta de ajuste de tasas de interés de la FED, atrasaron la emisión de bonos bitcoin»

El Ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, dijo este lunes que el atraso del lanzamiento de los bonos obedece al nuevo escenario que dibujó en la economía global el conflicto Rusia-Ucrania.

May 3, 2022 | 0 Comentarios

Desde hace cinco meses, el Gobierno de El Salvador ha estado tratando de vender un bono respaldado por bitcoins a inversionistas internacionales. Esta, insiste, es una mejor opción que recurrir a prestamistas multilaterales en Washington para una financiación más convencional.

Pero según análisis de expertos internacionales, aunado a que no se ha lanzado aún los bonos bitcoin, lo que –junto con las estancadas conversaciones con el Fondo Monetario Internacional– está aumentando la preocupación entre los acreedores de que el país no logrará pagar un bono de $800 millones a principios del próximo año.

El Ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, dijo este lunes que el atraso del lanzamiento de los bonos obedece al nuevo escenario que dibujó en la economía global el conflicto Rusia-Ucrania.

«Algunos han creído que cuando anunciamos que lanzaríamos los bonos bitcoin a mediados de marzo, era una fecha fija para realizarlo, esa fecha se propuso porque normalmente las emisiones en el mercado internacional son durante el primer semestre, pero hay que verificar las condiciones del mercado porque la guerra de Rusia Ucrania desestabilizó la economía mundial», indicó.

Los precios de la deuda del país colapsaron en abril, cayendo un 15,1%, un desplome solo superado por bonos de Ucrania, un país devastado por la guerra. Los bonos de referencia de El Salvador con vencimiento en 2032 ahora tienen un rendimiento de 24%, un nivel que sugiere que los inversionistas se están preparando para un default.

Ante ello, Zelaya manifestó que se preveía que el Fondo la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés) iba a tomar acción para el primer trimestre del año, ajustando las tasas de interés de los Estados Unidos, lo que conlleva a mejorar los bonos internacionales. «Nosotros creímos que si ellos (FED) tomaban acción, por que no había en ese entonces guerra de Rusia y Ucrania, nosotros podríamos salir, pero estos factores vinieron a impactar no solo el precio del crudo, sino que del bitcoin», justificó.

Desde que abandonaron las conversaciones con el FMI y adoptaron el bitcóin como moneda de curso legal el año pasado, los inversionistas han evitado los bonos de El Salvador, preocupados no solo por la capacidad de mantenerse al día con su deuda, sino también por la voluntad de seguir pagando bajo el mandato del excéntrico presidente de 40 años, que ha mostrado tendencias autoritarias. Y ahora, a medida que se acerca el vencimiento de la deuda de enero, el precio de 78 centavos de los bonos muestra que muchos tenedores de bonos están perdiendo la convicción.

«Al verse afectado el precio que cotiza el bitcoin, frente a las monedas fuertes, para algunos inversionistas esto desincentiva la compra del bono, normalmente se debe hacer cuando el precio está alto, esto lo decimos cuando se mide frente a los dólares», indicó el Ministro.

Por otro lado, Jared Lou, gestor de cartera de William Blair Investment Mgmt LLC en Nueva York, cuestionó que si el Gobierno ha pausado la posibilidad de financiamiento en el mercado de bonos, pero ha continuado con el servicio de deuda, podría significar que El Salvador tenga pocos incentivos para pagar la deuda en bonos u ofrecer un alto valor de recuperación sobre la deuda existente en los próximos tres años. «Estos problemas dificultan que El Salvador encuentre un piso”.

Si bien los planes para recaudar $1.000 millones con un bono respaldado por bitcoins no eran convencionales, en el mejor de los casos, algunos inversionistas tenían la esperanza de que al menos pudiera aportar algo de efectivo a las arcas del Gobierno. En este momento no está claro si la transacción se llevará a cabo.

Ni la oficina de la presidencia ni el Ministerio de Hacienda respondieron a las solicitudes de comentarios sobre la caída en los precios de los bonos. En comentarios recientes, el ministro de Hacienda y el presidente del banco central han dicho que hay “cero riesgo” de que el país caiga en default.

El Salvador había planeado emitir los llamados “bonos volcán” a más tardar en marzo utilizando tecnología de blockchain y usar la mitad de los ingresos para comprar bitcoins. Sin embargo, la venta se debilitó y el Gobierno ni siquiera ha presentado aún al Congreso un proyecto de ley de valores digitales que se requiere para su emisión.

Si bien los ingresos no se utilizarían, necesariamente, para pagar los bonos que vencen en enero, si tienen éxito, posteriores transacciones podrían ser una fuente de financiamiento en el futuro.

Era parte de un plan más amplio para atraer a entusiastas de las criptomonedas y nómadas digitales para que vivieran en una comunidad que se denominaría “Bitcóin City” y que funcionaría con plantas geotérmicas instaladas en un volcán cercano.

El FMI, a menudo una entidad financiera de último recurso, ha instado al Gobierno a dar marcha atrás en su adopción de la criptomoneda, diciendo que presenta importantes riesgos para la estabilidad financiera. Las conversaciones con el país para una línea de crédito extendida se han estancado y la entidad multilateral dijo que debe evaluar los riesgos del bitcóin antes de acordar un préstamo.

En febrero, Fitch rebajó la calificación de El Salvador a CCC citando una mayor dependencia de la deuda a corto plazo, fuentes de financiamiento limitadas y una carga de deuda pública en aumento que se espera alcance el 87% del producto interno bruto en 2022.

El rendimiento adicional que los inversionistas exigen para tener bonos de la nación sobre los bonos del Tesoro de EE.UU. se disparó a 22 puntos porcentuales este mes, muy por encima del umbral de 10 puntos porcentuales para que la deuda se considere en distress. Su bono a 2050 ahora cotiza a 37 centavos frente a los 96 centavos de hace un año. Hay alrededor de US$3.300 millones en reservas en el banco central.

“El Salvador necesita una reforma fiscal y probablemente un programa del FMI que pueda proporcionar fondos nuevos y eliminar parte de la carga de deuda a corto plazo, pero en este momento lograr un acuerdo parece una batalla cuesta arriba”, sostuvo William Snead, estratega de BBVA en Nueva York, que espera que el Gobierno pague el bono en enero.

Y luego hay otras cuestiones que afectan el crédito.

Recientemente se le concedieron a Bukele facultades de emergencia para tomar drásticas medidas contra pandillas después de una serie de asesinato. El presidente tuiteó fotos de hombres tatuados que, según él, eran pandilleros detenidos. Más de 16.000 personas han sido arrestadas como parte de la operación que ha causado alarma entre los grupos de derechos humanos por la falta de debido proceso. Las relaciones diplomáticas con EE.UU. también se han deteriorado.

Y como muchas naciones pobres en desarrollo, El Salvador se está viendo afectado por un aumento en los costos de importación de alimentos y energía en momentos en que la Reserva Federal de EE.UU. comienza a elevar las tasas.

La velocidad del deterioro ha sorprendido a muchos inversionistas y estrategas, como Nathalie Marshik, directora general de renta fija de Stifel Nicolaus & Co., que en febrero realizó un viaje de inversionistas al país.

“Si me dijera después de regresar del viaje que los bonos bajarían 15 puntos, no lo creería”, dijo. “Es una combinación de factores”.

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