La paliza que Argentina le dio a Croacia le debe preocupar a Francia y a Marruecos

El equipo de Scaloni aplastó al equipo europeo en la semifinal del Mundial Qatar 2022. Si bien Messi tuvo una tarea descomunal y Julián Álvarez brilló con sus goles, sería injusto destacar las individualidades, porque todos demostraron estar a la altura

Dic 14, 2022 | 0 Comentarios

Argentina volverá a jugar una nueva final del mundo. Será el próximo domingo en el estadio Lusail, allí donde le dio una paliza histórica a Croacia. La Selección jugó su mejor partido desde que llegó a Qatar y supo aplastar a un equipo que cuenta con cerebros como Luka Modric, Mario Pasalic, Marcelo Brozovic o Mateo Kovacic.

El conjunto de Zlatko Dalic quedó impotente ante el planteo albiceleste, en un duelo que suponía ser el más tenso en una situación comprometida. La Argentina demostró tener la astucia necesaria para mantener la calma en los momentos en que el rival le manejaba la pelota. Y también tuvo la capacidad para romper el esquema de la propuesta del adversario.

Argentina tiene muchas características favorables en esta Copa del Mundo. La primera fue el carácter, y lo demostró cuando se repuso del golpe que le había dado Arabia Saudita. La segunda, y la más destacable, es la paciencia. Este es un equipo que no se desespera. Incluso en los momentos que parecían angustiantes durante el torneo, como cuando no llegaba el gol contra México o cuando Messi erró el penal ante Polonia. También le costó con Australia y cuando Países Bajos logró remontar un 2-0 adverso, el seleccionado no se desmoronó (incluso se lo llevó por delante en el segundo tiempo de la prórroga).

Durante la primera media hora de la semifinal, fue Croacia el que tuvo la pelota. Y el equipo de Scaloni supo tener la consistencia para no desesperarse, ni apurarse. Nunca cambió el libreto, ni recurrió al pelotazo. Y tuvo la grandeza para disfrutar del partido brillante que protagonizó Lionel Messi. También fue la mejor presentación de Julián Álvarez en el representativo nacional; pero sería muy injusto destacar uno por uno a quienes tuvieron una gran labor, porque la realidad es que fue un equipo que pasó por encima (literalmente) a otro.

A partir de la media hora hubo un solo equipo en la cancha. El punto de inflexión llegó con el penal que convirtió Messi; y cinco minutos más tarde llegó el gol de Julián Álvarez que terminó el compromiso. Croacia ni si quiera tuvo la posibilidad de encontrar un resto anímico para ir a busca el empate. El dominio absoluto fue albiceleste desde todo punto de vista: táctico, estratégico, emocional… Fueron tres goles, pero pudieron haber sido más. En un momento Dalic empezó a hacer cambios para sacar a sus figuras, en una clara muestra de rendición.

Hay contextos para dar palizas y generalmente no suelen darse en una semifinal de un Mundial. Sin embargo, Argentina lo hizo en un partido con una carga emotiva muy grande. En la Scaloneta hay jugadores muy jóvenes, de 21 o 22 años, que desconocían este tipo de situaciones, pero reciben el cuidado de su capitán y de Otamendi.

En Doha se vivió una soberbia labor argentina. Seguramente, Francia Marruecos estarán preocupados por el rival que tendrán enfrente el próximo domingo. Además de ver a un equipo con entrega, la Albiceleste tiene detrás a un grupo de gente que no para ni un minuto de apoyar a sus jugadores. Incluso cuando Messi les pide más gritos, los fanáticos responden con más euforia. Hubo ovaciones para Leo y para Julián, pero perdón por la insistencia: sería muy injusto destacar las individualidades, porque fue una faena sobresaliente de los once que estuvieron en la cancha.

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